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Mis hijos, !Señor!, mis hijos…

                   

Ese es un clamor a Dios cuando necesitamos que socorra a nuestros hijos.  En la Biblia hay promesas que le serán de mucho provecho.  Vea algunas de ellas a continuación.  Si sus hijos necesitan orientación y están perturbados, Isaías 54:13 dice: “Todos tus hijos serán enseñados por Jehová y se multiplicará la paz de tus hijos”.

 

       Si sus hijos necesitan protección, el Salmo 102 en el verso 28 dice: “Los hijos de mis siervos estarán seguros” y en el Salmo 34 leemos “El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen y los defiende”.  Si está preocupado por el porvenir de los niños que van creciendo, el Salmo 1 en su verso 3 promete “Serán como árbol plantado junto a corrientes de agua, que su hoja no cae, que dará fruto a su tiempo y todo lo que hacen prosperará”.

 

       Si le está pidiendo a Dios que responda a las oraciones que elevan sus hijos, Isaías 65 en su verso 23 promete “Y aún mientras están orando responderé yo”.  Si teme que sus hijos sean víctimas de personas malintencionadas, Isaías 54:7 promete “Ningún arma formada contra ti prosperará”.  Y si su preocupación es por la salvación de sus hijos, en Isaías 49:25 dice “Yo salvaré a tus hijos”.

 

       Todas estas promesas son para los siervos de Dios.  Acepte a Cristo como su Salvador y podrá reclamar en confianza esas promesas para sus hijos.

 

 

Hermana Esther Gely

 

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