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“EL OJO, SE DURMIÓ”

 

Transfirió una suma relativamente pequeña, de cien dólares; y por dos años transfirió fraudulentamente casi un millón cien dólares a su cuenta personal, de la cuenta de la compañía donde trabajaba. Lo curioso es que ella era una empleada de confianza de la Agencia de Detectives de California, especialista en investigar fraudes, robos, estafas y malversaciones, cuyo lema de la firma era: «El ojo que nunca duerme».

Hay un ojo que nunca duerme, que vigila constantemente día y noche, se pasea por toda la tierra, y que todo lo penetra, todo lo ve, todo lo conoce y todo lo juzga. Es el ojo de Dios.

Lea atentamente: “¿A dónde me iré de tu ESPIRITU? (tu ojo) ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Salmo 139:7

Vea el alcance del ojo de DIOS, conoce nuestros pensamientos antes de que éstos se conviertan en hechos; conoce las intenciones de nuestro corazón antes de que produzcan sus maldades. Nadie se libra ni escapa jamás del ojo de DIOS. Nadie puede esconderse de su mirada.

Le invito a reconocer a JESUCRISTO como su Redentor; EL le Salvará, Perdonará y Transformara, para que la mirada de DIOS sea a través de su HIJO JESUCRISTO.

¡Créalo! Es real, vivirá feliz y dichoso.

DIOS le bendiga.

Rev. Joel Velásquez Peralta

Pastor: Iglesia Bautista de Roosevelt