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¡HOSANNA!

Y la gente que iba delante y la que iba detrás aclamaba, diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!              Mateo 21:9

No es un día cualquiera en el laberinto de la ciudad más poblada de ese momento, Jerusalén.  Cientos de personas habían llegado para la celebración de la Pascua.  En ese corre y corre, sin ellos darse cuenta, comenzaba el cumplimiento de la antigua profecía para la salvación del mundo.

Allí venía, sentado en un pollino, haciendo su entrada triunfal, a la ciudad que amaba, pero también la del cumplimiento de su misión.

Ahora todo el gentío cambia por un momento su actividad y daba paso a la proclamación del deseo de su corazón, el prometido de DIOS  de la tribu de David, estaba entre ellos.  Hoy sus gargantas exclaman en adoración y exclamación: ¡Hosanna al Hijo de David!   Y agregan: ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!

Se podría entender, que eran consientes de que la seguridad verdadera ya era una realidad.  JESÚS es el que entra cabalgando a Jerusalén, entre las Hosannas, palmas y mantos que ponen a su paso.

Hoy también JESUCRISTO quiere entrar no a Jerusalén, sino a su corazón, para triunfar contra el vicio, la maldad y el pecado, para producir en cada persona que lo acepta como Salvador,  la maravillosa transformación de su vida.  Permítale entrar hoy, y descubra la gracia de su Amor perdonador y salvador.

DIOS le bendiga,

Rev. Joel Velásquez Peralta

Pastor: Iglesia Bautista de Roosevelt