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“Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas”

                                                                                               Juan 10:11

          

De las representaciones gráficas que se hacen para mostrar el cuidado que tiene nuestro Señor Jesucristo de nosotros, una de las que más me impacta es la del pastor con la oveja en sus brazos.  Es una escena que ilustra la ternura y el amor que siente el pastor por su rebaño, a la vez que la seguridad que ofrece, representada ésta por el cayado en su mano.

 

Durante mi estadía en el hospital, recién terminada la cirugía de mi corazón, y en los días subsiguientes mientras me recuperaba, fueron muchos los hermanos y amigos que me visitaron.  Además de mi familia inmediata, mi Pastor estuvo presente desde el momento más difícil, hasta que abandoné el hospital.  El Señor Jesucristo dio su vida por mí y me sostuvo en esta experiencia traumática, pero aleccionadora.  Mi Pastor me dio su tiempo, sus oraciones y sus palabras de sostén.  El amor de Dios se hizo presente con la visita continua del Pastor y apoyo de la iglesia.

 

¿Cómo agradecer tanta bendición?  ¡Que bueno es pertenecer a la familia de Dios!  ¡Que bueno es saber que el Señor nos arrulla en sus brazos tiernos y amorosos!  ¡Que bueno es saber que en El tenemos seguridad!

 

¡Pastor,  muchas felicidades en el Día del Pastor!

 

Amigo lector, te invito a venir a los brazos amorosos y tiernos de nuestro Señor, el Pastor eterno.

 

 

Tu hermano en Cristo,

 

            Neftalí Rivera Nieves