Reflexiones Anteriores

“ESTUPIDEZ ALARMANTE”

Aunque suene muy fuerte, creo que es la expresión más exacta que merece esta acción consentidora.  El avión volaba sobre las tierras frías y desoladas de Siberia, y en el vuelo, 75 pasajeros a bordo.

 El hijo del piloto, adolescente de doce años, entró en la cabina de mando y el padre le permitió poner las manos en los controles.  Creyéndose superior a todos los demás y acostumbrado a hacer lo que quisiera, movió bruscamente uno de los controles y la nave entró en picada.  Por más que el padre (el piloto) luchó por recuperar la estabilidad del avión, este se estrelló matando a todos.

 Amar a los hijos, cuidarlos, atenderlos, no debe permitirnos llegar al colmo de consertirlos.  A los hijos se les ama, pero deben saber que se les debe obediencia.  Al hijo que le se enseña obediencia y respeto, crece con dirección, principios y valores.  Lea con atención:

 “La vara y la corrección dan sabiduría; Más el muchacho consentido avergonzará a su madre”

Proverbios 29:15

 Inculquemos a nuestros hijos principios morales y espirituales.  JESUCRISTO es el camino en nuestro peregrinaje, acéptelo como tu Salvador y El será también tu guía.  ¡Créelo!

 DIOS te bendiga,

 

 

Rev. Joel Velásquez-Peralta

Pastor de la Iglesia Bautista de Roosevelt.