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AVISPAS DE MAR

                  

Llamadas también medusas asesinas; son casi 28 especies y pueden alcanzar el tamaño de una pelota de baloncesto, tienen hasta 60 tentáculos de 4.5 metros de largo, con un total de casi cinco mil millones de células urticantes.

 

     El roce de una avispa de mar puede causar la muerte en minutos.  Los sobrevivientes, llevan de por vida, una cicatriz amoratada en forma de cuerda.  Lo más preocupante es que aún no se tiene la forma más exacta y precisa para prevenir encontrarse con ellas, ni con un antídoto para salvarse de sus urticantes células.

 

     Estas avispas de mar asemejan mucho al pecado, que con sus tentáculos y sus millones de llamativas atracciones, envuelve al ser humano hasta destruirlo.  ¡Le tengo muy buenas noticias!  Ya existe la manera de salvarse: ¡JESUCRISTO!

 

“Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos”

Hechos 4:12

 

     Creer en JESUCRISTO le hace salvo, aceptándolo como su personal Salvador.  No espere ser destruido por los tentáculos del pecado.  JESUCRISTO es el único que puede salvarlo.  Acéptelo hoy mismo.

 

Dios le Bendiga,

 

Rev. Joel Velásquez Peralta

Pastor de la Iglesia Bautista de Roosevelt

 

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